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La canícula

Apolonio Juárez Núñez

Laboratorio de Ciencias Aplicadas, UAP

 

Pedro Ochoa Sánchez

Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología

 

¡Qué palabra más rara! ¡Canícula!

--Estamos en la canícula--Dice la gente-- Poniendo cara de angustia.

La canícula es corta pero hace estragos. El Sol quema, se marchita el  campo, se agrieta la tierra y el aire parece que arde. La tortolitas gimen en la soledad y los perros, con la lengua de fuera, se acurrucan en la sombra.

De la tradición yucateca

 

El que haga más calor o frío en determinado lugar de nuestro planeta, no depende de que estemos más cerca o más lejos del Sol, sino que depende de la inclinación del eje terrestre respecto al Sol.

 

Recordemos que cuando en nuestro hemisferio es verano, en el hemisferio sur es invierno. Para dar un ejemplo, en esta época, en la ciudad de Santiago de Chile, existen temperaturas cercanas a los cero grados centígrados, mientras que en nuestro hemisferio se inicia una época de mucho calor con temperaturas por arriba de los 30 grados centígrados.

 

Recordemos también que el llamado solsticio de verano, que ocurre alrededor del 21 de junio, denota el día en que en nuestro hemisferio recibimos más horas de luz solar y esta fecha marca el inicio del verano.

 

Respecto a esto último, si el 21 de junio es el día en el que recibimos más horas de radiación solar, ¿por qué se considera a esta fecha como el inicio del verano y no como su máximo?

 

La explicación tiene que ver con el comportamiento de los océanos. Puesto que los océanos se calientan y se enfrían lentamente, para el 21 de junio, fecha en que se inicia el verano, los océanos continúan aún templados y esto retrasa los días de mayor calor. A los días de mayor calor se les llama canícula y ocurren aproximadamente un mes después del 21 de junio.

 

Lo anterior se puede entender al colocar un sartén al fuego. Sí el sartén esta vacío, rápidamente se calentará y podrá sobrepasar los  100 °C de temperatura (dependiendo de la flama, podría tardarse 2 minutos). De igual manera, se enfriará muy rápido cuando lo retiremos del fuego. Pero si ahora llenamos al sartén con agua, con la misma flama, podría tardar unos 10 minutos en llegar a 100 °C y tardarse más de media hora en enfriarse, dependiendo de la cantidad de agua que se ponga.

 

De esta manera, los océanos funcionan como amortiguadores de la temperatura global del planeta, evitando cambios bruscos de temperatura entre una estación del año y otra.  Esto es posible gracias a que el agua tiene una capacidad calorífica muy grande. La capacidad calorífica de una sustancia nos indica qué tanto de calor se requiere para que un gramo de esa sustancia, eleve su temperatura un grado centígrado.

 

Entonces, como el agua tarda más tiempo en enfriarse, el agua continúa templada después del verano y los días más fríos del invierno serán (en promedio) un mes más tarde. Es decir, que los días más fríos del año, no son los días cercanos al 21 de diciembre (día que  inicia el invierno), sino los días de la segunda quincena de enero.

 

Para la gente del campo,  la canícula es la época del año más calurosa, con pocas lluvias y ocurre generalmente en los meses de julio y agosto. La historia nos dice que se llamaba canícula  al lapso de tiempo en el que la estrella “Sirio” de la constelación del “Can Mayor” aparecía en el horizonte de los antiguos romanos. Los antiguos creían que los templos y las casas deberían estar orientados precisamente hacia “Sirio” para tener los mejores augurios de éxito, así que esperaban la llegada de la canícula para iniciar la construcción de casas y templos. Tiempo después las personas empezaron a asociar con el período de la canícula a los días cuando hacía más calor, y con el paso de los siglos, se olvidaron de “Sirio” y de la orientación de casas y templos y sólo prevaleció la idea de que la canícula era la época del año en la que hacía más calor.

 

Para finalizar, recordemos que debido a las emisiones de los gases de invernadero por nuestra sociedad industrial, la temperatura promedio del planeta ha ido aumentando constantemente. Así, julio de 1999 fue el mes más caliente de todos aquellos de los que se tienen registro.